Interludio breve – o no tanto –

del sueño, que me inspira

inhóspito, que me desespera

áspero.

Huracán en la frente,

desierto en la boca,

tormenta en el vientre.

Te imploro Thor, Dios del Trueno,

por piedad,

cede tu martillo a Morfeo,

solo el tiempo justo

para finar este delirio,

y quebrar la mente que me enjaula,

y tornar este martirio irónico

[anagrama de onírico]

en paz abovedada.

 

Imagen extraída de: http://nichonatural.com/combate-el-insomnio-de-manera-natural-con-miel-compruebalo/

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